WASHINGTON.– Las plataformas digitales en Estados Unidos deberán retirar en un máximo de 48 horas cualquier imagen íntima difundida sin consentimiento, incluyendo contenido manipulado con inteligencia artificial o “deepfakes”, tras la entrada en vigor total de la nueva Ley Take It Down, impulsada para combatir el abuso digital y proteger a las víctimas.
La legislación, promulgada el año pasado por el presidente Donald Trump, convierte en delito federal la publicación de representaciones íntimas no autorizadas, ya sean reales o generadas artificialmente. Además, obliga a redes sociales, sitios web y otras plataformas en línea a establecer mecanismos rápidos para que los usuarios puedan denunciar este tipo de material.
La norma fue promovida por el senador Ted Cruz y contempla sanciones civiles de hasta US$53.088 por cada incumplimiento para las compañías que no eliminen el contenido dentro del plazo establecido. El período de gracia de un año otorgado a las empresas tecnológicas para adaptar sus sistemas concluyó oficialmente este martes.
Expertos en privacidad digital consideran que la medida representa uno de los esfuerzos más agresivos del gobierno estadounidense contra la explotación sexual en internet y el uso malicioso de herramientas de inteligencia artificial. Organizaciones defensoras de víctimas aseguran que la ley podría servir de referencia para otros países que buscan endurecer sus regulaciones frente al creciente problema del porno deepfake y la difusión de imágenes íntimas no consensuadas.
